Aparece el elemento. Cada sonido deja una huella, un signo se graba en la memoria de materia abstracta y estructura la conexión de la percepción con el elemento a cada vez. Las huellas psíquicas, genuinas, puras, tejen una red unipersonal y dialéctica entre sí que condiciona cada paso dado en el tiempo, coloreado por la ley fundamental y esencial de cada uno de nosotros. La interpretación más libre del universo. La versión más virgen de la esencia humana.
lunes, 10 de junio de 2013
viernes, 11 de enero de 2013
Milos
A partir de que empezamos a levantarnos para irnos, todo era un vivo, consciente, tosco y novato modo de ejercer la perversa disciplina de morir(te). Morir(nos).
Nunca habíamos tardado tanto para atravesar el pasillo que distancia al jardín del auto. Yo era el que te llevaba en brazos, pero todos, éramos los que pisábamos y pesábamos la soledad que venía a la vuelta. No existen las vueltas.
Hablamos en susurros, aunque más desde la intención. Te mandé esos saludos, te pedí perdón, y rogué por la salud de tu alma. Te dí las gracias y también te dije lo que ya sabés. Y te acaricié mucho. Todo. O quizás te seguía pidiendo perdón, y no quería darme cuenta.
Sabías lo que pasaba. Y usaste tu última lucidez para ser hermano. Para serme pleno. Me miraste. Saludaste. Me lamiste. Y ya no pensé en los minutos que habían a la camilla de aluminio, sino en la vida que atravesó uno del otro. Te curaste mi herida. Me tranquilizaste.
Y te fuiste de casa, para estar en todos lados. Y saliste del mundo, porque para crecer, hay que conocer un poco más donde no sabemos.
viernes, 12 de octubre de 2012
Día de la raza
jueves, 4 de octubre de 2012
Bajo el mismo cielo
En verdad, ni me acordé de mi hora. Todo, hoy, fueron dos minutos. Esos dos minutos entre vos y yo. Los que nos separan como París y nos acercan como el vuelo. Los que nos definen por contornos y nos abrazan como el hueco. Los que nos distancian como el ángel y nos comparten como el cielo.
Feliz cumple,
Iván.
sábado, 25 de agosto de 2012
Más cerca que si no fuera cierto
jueves, 16 de agosto de 2012
Un buen hombre y nada más
domingo, 12 de agosto de 2012
Desprendimiento
Cuando estoy sólo, es cuando más cerca me siento. Respiro tranquilo. Me siento cálido. Me acurruco en lo más pleno del aire. Y taconeo. Taconeo mucho, crudo, tosco. Taconeo para los faroles de esquina, que me iluminan tenue. Y me hacen sentir sólo. Sólo y desprendido. Más sólo que a nada.
Las calles de adoquines en el bajo Belgrano, tienen más eco que nunca. Y mi tácito modo de extrañarte me desarticula. Me pierde. Me funde a esa falta de identidad que se respira en lo bajo de la soledad. A esa identidad común de los que no tienen causas. De los que no tenemos causas. De los que no ardemos orientados. De los que remachamos el alma. De los que andamos con la sangre diluída.
jueves, 2 de agosto de 2012
No era cosa
Pero el tiempo barre, el polvo corre, el aire estanca. Sucede que la cosa tenía vida. Ese sentir tan pastel como adolescente, tan jovial como arrancador, empezó a desplegar una a una, sus mañas. Trituró la parte burra de los besos, lo vagabundo de la ocasión.
Me empujó contra el cielo y me hizo sentir el sabor sin degustar más que ansiedad y miedo.
Y de andar las rosas sin muecas ni espinas, me tengo blando, sin preguntas, sin mis trucos sin el valor que realmente importa.
martes, 24 de julio de 2012
A mi hermana
Me vestí y fui a pedirte otro mate. Todo lo que pasó en ese rato, fue un empujón al tiempo que me distanciaba para irme, para decirte que te quería mucho, para verte llorar, para hacerte reír. Para contarte que tenía confianza en tu vida. Para hacerte sentir que una parte mía se iba con vos y otra se quedaba con la que vos me dejabas. Para abrazarte.
Quizás no te abracé lo suficiente. Vos te fuiste y yo sigo acá... con estos brazos... que caen, sin poder andar, que se callan sin querer morir.
Me dí cuenta tarde, que te quería más.
martes, 17 de julio de 2012
La zona
El estadío donde la materia cuenta poco pero donde un mundo diferente se forja.
La parte en la que la percepción expresa, el cuerpo muta, el aire habla.
El preespacio de la carne, el valdío del sudor.
La zona donde siempre mi abstracción habita.
El suelo del éter, el circo del color.
miércoles, 4 de julio de 2012
aire seco
viernes, 22 de junio de 2012
sangre y mangueras
domingo, 8 de abril de 2012
el ciclo
viernes, 6 de abril de 2012
un cuerpo
lunes, 2 de abril de 2012
volver
sábado, 10 de marzo de 2012
intertiempo
miércoles, 29 de febrero de 2012
premundo
sábado, 6 de agosto de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
Para Juancito
Esta también es una forma de decirte feliz cumpleaños. A un día del 9 de julio y a tantos años de la Independencia nuestra, me pregunto qué es tener una vida heroica, o qué hago yo para experimentar algo así, entendiendo alguna especie de redención en ello.
Estoy seguro que nunca voy a entender qué sintieron los caballeros en esa mesa tan alargada como engañosa, al determinar la ilusión de libertad para los pobladores de ese momento y los millones de habitantes de hoy en día, sin olvidar todas las generaciones que transitaron en el medio. No sé si ellos lo supieron o pudieron percibirlo en la mayor expresión posible. También pienso que se fundieron a un sueño, idea, al mundo que pudieron construir con su vocación. Fueron independencia. Pavada de argumento.
Y así lo heroico ya no se asocia a la hazaña histórica, sino al hacer vocacional. Al ser auténtico. A la vida en su expresión más intensa y menos subestimada. Menos corroída. Poco manipulada.
Quizás me quede grande hablar del 9 de julio, pero no pensé nunca un análisis histórico. Soñé una poesía. Un estímulo a la materia abstracta que nos enciende. Una ilusión que construya mundo, que genere ardor.
Mis mejores deseos para vos, Juancito. Veintidós años no son poca cosa para andar derrochándolos. No te duermas muy seguido, no le creas mucho al miedo y volá sin casco.
Abrazo enorme,
te quiero mucho,
Iván.

